Estrés vacacional, causas y prevención

El descanso que suponen las vacaciones, el cual es más amplio en los meses de verano, es deseado por muchos durante el año. No obstante, para otros, el dejar a un lado su habitual nivel de actividad, ya sea porque sean personas de naturaleza activa o porque tengan trabajos estresantes, puede suponer un problema y desembocar en la aparición de estrés vacacional. A estos últimos, les invade una sensación de malestar, se encuentran desorientados. No saben cómo ocupar su tiempo o por el contrario lo tienen claro pero no paran de darse exigencias y de programarse demasiado. Este fenómeno es conocido por los expertos como “estrés vacacional” o “bajón veraniego”. El desprendernos de la comodidad y seguridad que nos proporciona la rutina diaria, hace que pueda tambalearse nuestro bienestar al estar acostumbrados a un nivel de actividad elevado el cual en vacaciones no vamos a mantener. ¿Cómo evitar que aparezcan estos inconvenientes y el consiguiente estrés vacacional? Se recomienda espaciar y repartir las vacaciones en periodos más pequeños de descanso, como por ejemplo, de un par de semanas. El organizar los preparativos para el viaje con tiempo también evita que nos pongamos aún más nerviosos al tener que planificar todo en el último momento. Además, es importante que tengamos unas expectativas ajustadas acerca de lo que esperamos hacer durante el viaje. Es decir, no intentar abarcar mucho en poco tiempo lo cual solo nos va a incrementar la ansiedad. El mantener una alimentación equilibrada, una higiene del sueño adecuada, disminuir el uso de las nuevas tecnologías, junto con el incremento del tiempo dedicado a realizar actividades placenteras y a la comunicación en las relaciones afectivas, favorecerá que podamos utilizar este período vacacional como fuente de descanso para nuestro cuerpo y mente. Las vacaciones son el momento perfecto para encontrar y disfrutar de tiempo dedicado exclusivamente a nosotros mismos. Es muy beneficioso para nuestra salud mental y para prevenir el estrés vacacional, el desarrollar un espacio personal en el que estemos tranquilos y sin presiones. Así que disfruta de tu tiempo libre y busca tiempo para ti. Es el mejor regalo que puedes darte durante las vacaciones.
Adicción tecnológica en adolescentes, señales y prevención

Para entender la adicción tecnológica, hay que tener en cuenta que la aparición de Internet, videojuegos, telefonía móvil y otras nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en general, ha cambiado la manera de vivir de la sociedad. Sin embargo, el cambio más notable se ha producido en los menores, los cuales han nacido con ellas. El desarrollo tecnológico ofrece numerosas posibilidades para estimular y potenciar las capacidades. No obstante, su uso inadecuado puede provocar efectos negativos, incluso llegar a complicarnos la vida con la aparición de trastornos de conducta como las adicciones. Hablamos de adicción cuando la realización de la actividad comienza a interferir con la vida diaria o cuando ésta se practica con la finalidad de evitar el sufrimiento que nos produce el no hacerla y no con el motivo de disfrutar de ella. ¿Cuándo debemos preocuparnos de una posible adicción tecnológica? Algunas de las señales que alertan de esto en los menores serían las siguientes: Disminución del tiempo de estudio, independientemente de que se baje o no el rendimiento académico. Deterioro del tiempo dedicado a las relaciones afectivas y las actividades de ocio. Se vuelven más irritables y aumentan los comportamientos agresivos. Utilizan el engaño para justificar algunas de sus conductas. Aparición de ansiedad, cambios de humor o malestar físico cuando no se hace uso de los dispositivos tecnológicos. El proporcionar una información clara y adecuada de los beneficios y riesgos del uso de las TIC es la base de la protección de la adicción tecnológica. Además, el establecer límites y normas para supervisar la utilización que se hace de estos favorecerá a la madurez del adolescente y ayudará también a que aprendan a gestionar su tiempo fomentando así el desarrollo del autocontrol. Para promocionar una utilización saludable de estas herramientas y evitar la aparición de problemas de conducta, la prevención es muy importante. Ésta debe comenzar desde el entorno inmediato en el que se desenvuelve el menor. Los progenitores y el profesorado deben ser los principales mediadores en el uso de ellas. En el caso de sospecha de que pudiera existir una posible adicción a la tecnología, se debe buscar ayuda profesional.